Arrastrando historias
Aún teniendo la oportunidad para decirte adiós, no me atreví a soltarte. Decidí quedarme y aparentar que el daño que me causaste no existía.
Pero sabes algo, al final no me siento capaz de llegar a sentir algún tipo de emoción negativa hacia ti. Incluso, puedo decir con toda firmeza que el cariño que existió entre nosotros aún esta presente. Sin embargo ya no quiero estar contigo, desde ese momento; cuándo no llegaste. Supe que ya no debía continuar.
Pero ignoré mis emociones, ignoré mis pensamientos y ahora continúo arrastrando nuestro pasado a mi presente.
Es verdad, me lo dijiste "Suelta tu pasado y regresa conmigo como si no hubiera sucedido nada", ¿Qué fácil para ti decirlo? Es más fácil para el victimario aparentar que no sucedió nada, puesto que la travesura ya se hizo. Pero, ¿Te pusiste a pensar en lo que yo sentí?
Al parecer lo único que necesitaba de tu parte era un "Lo siento" y sin embargo, llegó mucho tiempo después. Después de que decidiera herirte de la misma manera, después de haber regalado tiempo, energía y dinero. ¿Me arrepentí? Desde el primer momento.
Ojalá pudiera decir que todo termina ahí.
Lamentablemente, es el inicio de un sin fin de malas decisiones, decidí continuar engañándome hasta el grado de buscar en lugares diferentes lo que no encontraste en mí.
Han pasado tres historias desde ese hecho y aún te llevo arrastrando, no estás en mi mente las veinticuatro horas, tampoco te desea mi cuerpo, pero ahí estás.
Y es cuándo descubro que realmente el problema no eres tú,
que lo que me ata a ti, depende completamente de mí.
Por que a pesar de haber creído que te había soltado,
aún estoy buscando lo que no pudiste encontrar aquí,
y que yo ya tenía.
Y hoy me encuentro aquí frente a un monitor, intentando desahogarme mientras continuo arrastrando una historia de cinco años, en pequeños capítulos de unos cuantos meses.
Lamentablemente, es el inicio de un sin fin de malas decisiones, decidí continuar engañándome hasta el grado de buscar en lugares diferentes lo que no encontraste en mí.
Han pasado tres historias desde ese hecho y aún te llevo arrastrando, no estás en mi mente las veinticuatro horas, tampoco te desea mi cuerpo, pero ahí estás.
Y es cuándo descubro que realmente el problema no eres tú,
que lo que me ata a ti, depende completamente de mí.
Por que a pesar de haber creído que te había soltado,
aún estoy buscando lo que no pudiste encontrar aquí,
y que yo ya tenía.
Y hoy me encuentro aquí frente a un monitor, intentando desahogarme mientras continuo arrastrando una historia de cinco años, en pequeños capítulos de unos cuantos meses.
Comentarios
Publicar un comentario